miércoles, 9 de abril de 2014

Un presidente gringo



U n presidente gringo

Enrique Peñalosa

Por: Mauricio Rodríguez Amaya



 
Ha llegado la hora de tener, para bien de la patria (nuestra y suya) un presidente de altas latitudes norteamericanas, de modales de corte anglosajón y de sentimientos nobles e imperiales como lo demuestra su linaje. Ha llegado la hora de tener un presidente Gringo que piense en su pueblo  y nos gobierne a nosotros.

En una venturosa tarde de septiembre de 1954, bajo los calores otoñales de Washington refrescados por los aires provenientes del Potomac, nació un niño que ahora quiere ser Presidente a varias leguas de distancia del país donde  vio la vida. Hijo de un prestigioso economista y político colombiano, Enrique Peñalosa, creció en el imperturbable norte de Bogotá, muy cerca donde hace pocos años unos asaltantes, seguramente venidos del sur, le robaron su bicicleta mientras almorzaba. Se hizo bachiller en el Refus, en Cota, fuera de la bulliciosa capital, en épocas en que los colegios públicos bogotanos no eran más que casuchas levantadas con tapia prefabricada y ladrillos cocidos en San Cristóbal (también al Sur). Luego, muchos años después, este gringo pudo ser alcalde de la Capital de Colombia, cuando se presentó ante el electorado como un candidato independiente, protector del cemento, prometedor de obras estratégicas (como la desocupación de la Candelaria y el Transmilenio), después de haberlo  intentado dos veces antes desde el Glorioso Partido Liberal, el mismo que le permitió a su padre ser ministro, embajador y hasta productor de telenovelas, cuando Punch dominaba el mercado de las lágrimas.

Ahora, este hombre de presencia gringa y de apellido cachaco, quiere ser presidente; algunos han dicho de forma equivocada que su inscripción es inconstitucional;  esta tesis no es cierta, porque los prístinos juristas que redactaron nuestra constitución nacional dejaron bien claro que son colombianos de nacimiento, no solo los que son paridos en esta patria moribunda y pobre, sino los que prorrumpen a la vida en el extranjero pero cuyos padres son nacionales colombianos. Cuando Enriquito nació, don Enrique Peñalosa Camargo era funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo bajo el manto prolijo del partido liberal de Lleras. Por esto, ese argumento para ensombrecer el legítimo derecho que tenemos todos a tener, por fin, un presidente gringo, se cae por su propio peso.

Ha llegado la hora de tener, para bien de la patria (nuestra y suya) un presidente de altas latitudes norteamericanas, de modales de corte anglosajón y de sentimientos nobles e imperiales como lo demuestra su linaje. Ha llegado la hora de tener un presidente Gringo que piense en su pueblo  y nos gobierne a nosotros. Bolívar se equivocó de cabo a rabo cuando aseguró que los Estados Unidos parecen estar destinados por la providencia para plagar de hambre y miseria el pueblo americano; pero errar es de humanos, y no tenía por qué saber nuestro libertador que de esas mismas tierras brotaría el hombre iluminado por la providencia para llevarnos al camino del bien común, del destino manifiesto, de nuestro propio sueño americano.

Para desgracia nuestra, siempre hemos tenido presidentes criollos, impuros de sangre y nacionales de nacimiento en estas tierras de tercera clase, concebidos en hospitales bogotanos o paisas, de pronto algún caucano o un barranquillero; y las experiencias nunca, pero nunca, han sido del todo satisfactorias; en la médula del problema está, que la enorme mayoría de todos nuestros gobernantes han nacido acá con ganas de haber sido de allá. Entonces, la única forma de revertir semejante tacha ha consistido en gobernar para allá, despreciando a todos los de acá.  Esos presidentes, desde el nacimiento mismo de esta republiquita liberal y goda, han intentado quedar bien con quienes consideran sus guías fundamentales, no les pueden llamar padres, porque no lo son, entonces asumen que deben llamarles jefes. Pero cuando este pueblito hace reclamaciones por la falta de justicia o de pan, por la ausencia de soberanía o de decencia, entonces estos presidenticos han asumido la postura de sus jefes: se han hecho los gringos. No queremos más presidentes que ante los problemas o las presiones, ante los reclamos y ante las multitudes descontentas se hagan los gringos, necesitamos un gringo que ya lo sea desde el primer día, que no tenga que hacerse el gringo porque ya lo es y para que no haya duda que  cuando reclame la gente de acá él se comportará como se comportan los de allá.

Peñalosa, nuestro futuro presidente gringo, tiene buenos respaldos aquí y en su país. Desde su país lo apoyan los economistas y los bancos que necesitan más cosas de nosotros y nuestro suelo, para pagar las deudas que nuestros presidentes criollos han  incrementado desmesuradamente; acá cuenta con el apoyo de otros ilustres colombianos, incluyendo a nuestro símbolo nacional, el Gran Colombiano, el ejemplo paisa, el dueño del ubérrimo y de su propio ejército, el hombre que logró que el centro (democrático) pudiera ubicarse definitivamente en la extrema derecha. Decir que Peñalosa es el caballo de Troya de los uribes y sus ubérrimos, es una figura desproporcionada y arcaica que remonta a una mitología ya olvidada en estas tierras dond ya no se estudia Ciencias Sociales en las escuelas públicas. No, definitivamente Peñalosa no es ningún caballo de Troya, es un símbolo fresco del progreso, es el Volks Wagen con el que Hitler introdujo a Henry Ford en el mercado de los automóviles de Europa; es el tanque con el que Texas Co. sembró la democracia en Irak; es la hamburguesa con que McDonald’s revolucionó la alimentación de la desnutrida y amarillenta cultura china; es el tomate transgénico con el que Monsanto nos va a convencer de producir alimentos sin que para ello tengamos que utilizar la tierra; Peñalosa es el símbolo del progreso americano, el chico rebelde (o  reverde) que cree en la economía del mercado aunque el mercado no crea en nosotros.

Peñalosa representa a nuestro propio llanero solitario, llamado por los dioses americanos a eliminar por fin, tanto indio suelto en estas tierras prodigiosas y ricas, a las que tantas ganas le tienen desde hace siglos los verdaderos redentores del futuro, los herederos legítimos de Monroe, la sangre poderosa que por el mundo riega millones de carros, tancados de democracia y carretilladas de hamburguesas.

sábado, 5 de abril de 2014

Tres huevitos



http://www.semana.com/caricaturas/articulo/tres-huevitos-en-las-elecciones-presidenciales-caricatura-de-leo/382545-3

miércoles, 2 de abril de 2014

Santos, el imbécil



Santos, el imbécil

Mauricio Rodríguez Amaya
https://www.google.com.co/search?q=juan+manuel+santos&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=Wbs8U8iKNoaV0AXfnICADw&sqi=2&ved=0CAYQ_AUoAQ&biw=1366&bih=664#facrc=_&imgdii=_&imgrc=9XsbyNcB8mTK1M%253A%3BKB6ePLBz8RP2QM%3Bhttp%253A%252F%252Fcirculodeperiodistasdebogota.com%252Fwp-content%252Fuploads%252F2012%252F10%252FImgArticulo_T1_101731_2011121_161808.jpg%3Bhttp%253A%252F%252Fcirculodeperiodistasdebogota.com%252Ftag%252Fjuan-manuel-santos%252F%3B400%3B300 

Hace unos años, el actual Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró tajantemente “solo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian las circunstancias”; en ese momento se le cuestionaba su incoherencia política en torno a los temas de la paz. Solo los imbéciles no cambian de opinión, decía el candidato, pero pensará lo mismo el Presidente?

Analicemos primero las circunstancias; El país más rico en diversidad nativa y cultural, hoy avanza hacia un inmenso desierto de cráteres y huesos; el polvo de carbón consume la sierra Nevada y de paso las aguas de Santa Marta, que eran azules y turísticas, hoy son grises y solitarias; detrás de esta tragedia está la Drummond con sus comerciales de televisión y sus sindicalistas asesinados; las aguas del Casanare sencillamente desaparecieron de sus cuencas y brotaron como por obra de magia en los taladros modernos de las petroleras; el agua del Casanare se la robaron la B.P. y Pacific Rubiales y lo que era ese embrujo verde bajo el azul del cielo que inspirara las letras de nuestro poeta Arnulfo Briceño, hoy no es más que una estepa hedionda y cadavérica por falta de la fuente primordial de la vida. En el Huila cuatro municipios y dos resguardos indígenas desaparecerán para abrirle paso a la Represa del Quimbo, perteneciente a unos españoles sedientos de ganancias; las montañas coloridas de Cajamarca pronto serán un solo cráter amarillento y del oro de Marmato nos quedará el mercurio sobre las aguas cálidas del Cauca. Chocó es menos que miseria y ni siquiera la esperanza aguanta entre la pobreza miserable y el oro que se desaparece como el aire. En buenaventura las sociedades portuarias han instalado una nueva oficina del mercado de la muerte, para librarse de miles de negros y negras pobres que habitan la zona donde debe construirse el mega-puerto que inundará nuestro país de muñequitas chinas y basura electrónica taiwanés; el oro, el petróleo, el agua, las esmeraldas, el cacao, el azúcar, los chigüiros, las babillas, los verdes y los azules, las estepas rojizas y las cumbres doradas, sencillamente desaparecieron o están desapareciendo de  nuestra maravillosa geografía y riqueza natural.  Las cosas no son iguales desde hace más de 20 años que unos economistas decidieron que todos sobrábamos en esta inmensa espesura de riquezas que cubre más de 1 millón de kilómetros sobre este planeta también moribundo. Hemos cambiado para mal, y para mal pareciera que nuestra imbecilidad no nos permite sencillamente cambiar de rumbo; ya lo dijo un candidato en otras épocas, solo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian las circunstancias. 

 http://www.rcnradio.com/noticias/se-conoce-video-de-contaminacion-del-mar-de-la-bahia-de-santa-marta-48023
Pero si las circunstancias han cambiado tanto, cómo calificar a un Presidente desastroso que quiere quedarse con todo y sus desastres? sencillamente se comporta como el imbécil que no cambia de opinión, aún a pesar de la crudeza de las evidencias que lo delatan como una verdadera catástrofe política y humana. Santos, se comporta cuan imbécil que no entiende que el país cambió con él y por su extrema responsabilidad. Hay que ser suficientemente imbécil para creer que este país le permitirá continuar promoviendo esta hecatombe y ocultándola gracias a los favores meretrices de medios pervertidos y periodistas sin escrúpulos ni ética. Este presidente barrió con la democracia en Bogotá, para abrirle paso a las basuras que se adueñaron hace muchos años de los desperdicios, y a los que Petro les quitó el negocio. Pero Santos, el Imbécil, cree que la gente no vio el golpe de estado, que no se siente indignada por la pérdida del poder democrático de un gobierno que se fue por el hecho de no haberse robado un peso. Santos fracasó en cada uno de sus planes, menos en los de abrir las venas de esta tierra herida para que mafiosos y terratenientes engordaran sus bolsillos y afilaran sus fauces contra la gente y contra la vida. En Colombia la gente es menos pobre pero más miserable, ocupamos los últimos puestos en calidad educativa, el empleo es precario y la salud es el espejo del abandono y la avaricia con que se gobierna.
Cómo puede pretender quedarse en el gobierno quien no tiene respuesta con la debacle ambiental creada por el lenocinio de financistas y multinacionales? Cómo pretende quedarse en la Casa de Nariño un hombre mediocre y ciego, indolente y cobarde? Santos nombró en el ministerio de Agricultura a un terrateniente para que pudiera conservar la acumulación de tierras para las mismas familias; en la cartera de Trabajo nombró a un verdadero defensor de los empresarios, a quien le premió su indolencia entregándole una alcaldía robada; la ministra del medio ambiente no cree que sea grave el desastre ambiental mientras tapa el atraco de las multinacionales minero-energéticas echándole la culpa al clima; Santos, no puede quedarse, aunque él esté convencido que le estamos eternamente agradecidos por convertir este rincón del paraíso en el muladar de las trasnacionales.  Santos es suficiente imbécil para no darse cuenta que hoy más que nunca este país desprecia su gestión, le duele la muerte y la pobreza y está indignado por cada una de las fechorías que planea y permite desde el Solio de Bolívar.
 http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/L/lectores_opinan_criticas_y_propuestas_a_la_crisis_ambiental_en_casanare/lectores_opinan_criticas_y_propuestas_a_la_crisis_ambiental_en_casanare.asp

Santos no debería quedarse, aunque su imbecilidad le permita convencerse de lo contrario; pero si se queda, si la gente vota por él, por su despreciable gobierno de malandros y asaltantes, entonces los imbéciles seremos todos los que permitamos, que aún en medio de estas duras circunstancias, se mantenga en el poder esta clase miserable que detenta las riquezas a costa de la vida, nuestras riquezas y el agua.
http://laotracaradebuenaventura.blogspot.com/

domingo, 2 de marzo de 2014

Mi voto es por la Paz



Mi voto es por la Paz
Mauricio Rodríguez Amaya

En medio de la guerra dirigida contra las esperanzas de la paz; en medio del escepticismo popular y el oportunismo mediático de la ultraderecha; en medio de un país empobrecido por la ausencia de empleo decente mientras la riqueza es expoliada por empresarios y trasnacionales sin decoro ni ética; en medio de la falta de fe en la política de un pueblo enseñado a obedecer por fe y por miedo; en medio de este panorama, hay elecciones. Unas elecciones en la que se elegirá un parlamento cuya principal tarea corresponderá a impulsar o frenar definitivamente el anhelo de la paz. Un parlamento que quizás tenga un periodo breve, porque una constituyente parece ser el destino de un país que requiere refundarse y volverse a creer, volver a crearse y recrearse, a menos que precisamente en ese parlamento tengan más asientos quienes impulsan el poder de la motosierra, la coca y el latifundio todos juntos. 

Hacer leyes para redistribuir la riqueza y la tierra, para reconstruir moralmente y reorganizar estratégicamente al Estado; para promover la verdad, la justicia y la reparación y para validar los acuerdos que requiera el diálogo; leyes para proteger el empleo y para cuidar la riqueza que nos queda; leyes para garantizar servicios públicos como derechos y no como dádivas de R o U partido; leyes para proteger el medio ambiente y combatir la destrucción planetaria, por lo menos en lo que respecta a este millón de kilómetros cuadrados donde habitamos más de 44 millones de personas. Leyes para que la educación sea de calidad y no el espacio donde se pierde el tiempo mientras llega la edad de trabajar; leyes para que la salud no sea la palabra clave en los festines de la clase alta sino la oportunidad de dignificar toda nuestra existencia; leyes de esas, requiere un país que se piense en paz, que crea definitivamente que podemos ser mejores y que nos merecemos un lugarcito propio, con historia propia en el complejo concierto de las naciones.

Pareciera una pretensión quijotesca, ante un parlamento donde estamos acostumbrados a ver una mayoría que dilapida el futuro, la dignidad y la democracia, ante una minoría atónica e indignada, pero con pocas posibilidades de éxito. Al parecer las mayorías seguirán protegiendo al gobierno y al empresariado corrompido que lo sostiene; al parecer las mayorías seguirán promoviendo la paz de los sepulcros, para que ninguno de sus beneficios sean erosionados por una transición democrática y pacífica; seguramente las mayorías seguirán corrompiendo la patria y envileciendo en futuro. Quizás esas mayorías seguirán ganando, pero aun así es necesario no perder la esperanza en un grupo de personas que sean capaces de enfrentar desde el atrio mismo de las leyes la ilegalidad, las mafias y el delito como práctica empresarial y del gobierno.

Iván Cepeda Castro, es un hombre valiente y brillante, hijo de esta guerra inmerecida y heredero de esa conciencia popular, incorruptible y digna que durante más de medio siglo han querido extirpar los “padres de la patria”; Alirio Uribe Muñoz, es un maestro de la forma como el derecho se permite ciertos resquicios desde los cuales es posible enfrentar el poder de los billetes y las balas, es un ser humano transparente y honesto, que ha puesto más de una vez en evidencia los vínculos corrosivos entre los gobiernos y las mafias; Iván y Alirio aspiran a ser, Senador y Representante, respectivamente, precisamente para impulsar las reformas democráticas y el derecho a construir nuestra propia la historia en paz. Yo votaré por ellos, porque aunque harán parte de esa minoría, su voz no se callará cuando la maquinaria aplaste el debate, porque con su voz, podrán llevar al parlamento la realidad de la Colombia que no sale en los medios masivos; porque movilizarán la vocación popular por la paz, el anhelo de las mayorías por el empleo, la educación y el futuro; porque desde el parlamento, ellos serán aliados y dirigentes de nuestra incansable brega por la vida.

Votaré por Lilia Solano al Parlamento Andino, por ser mujer, por su consecuencia política en la lucha por la paz, por su aporte desde la academia a comprender mejor nuestros problemas, porque está en la UP y porque ha decidido hacer parte de ese contingente de hombres y mujeres que anhelamos a que renazca la esperanza.

Juan Carlos Villamizar, es un hijo de esta generación que se niega a un día más en guerra, que reclama el derecho a volver a su país, sin el miedo al gatillo y la amenaza; que lucha desde afuera de su patria para construir otra donde quepamos todos y todas; aspira a la Cámara en representación de los miles de colombianos que por cosas de la guerra o de la vida, hoy viven en otro país, lejos de su casa, empuñando muchas causas por el mundo, haciendo posible desde la distancia mantenerse presentes en la memoria de quienes los recordamos, los apreciamos y los quisiéramos más cerca. Aspiro que esta voz alcance oído en otras dimensiones que acompañen a Juan Carlos en esa titánica tarea.

Ese será mi voto el próximo 9 de marzo, así podré decir, que por lo menos ante la marginal dimensión del voto en esta democracia de papel, hemos ayudado a empujar el carro de hombres y mujeres dispuestos a enfrentar en la tribuna parlamentaria a quienes han desangrado al país, degradado la política al pago de favores y han permitido que la pobreza intelectual y moral se instale en las sillas del poder. Votaré por Iván Cepeda, Alirio Uribe y Lilia Solano;  Al mismo tiempo acompañaré con todo mi entusiasmo a Juan Carlos para que vuelva a su país en condición de parlamentario, aquí, donde tanto se le quiere y se le necesita. 

lunes, 17 de febrero de 2014


Trabajadores afrocolombianos discutirán condiciones labolares en Colombia

El Consejo Laboral Afrocolombiano es una corporación conformada por hombres y mujeres, pertenecientes a distintos sectores económicos y sociales. Nuestra misión es impulsar y desarrollar acciones para superar la problemática de la exclusión y precarización laboral de la población afrocolombiana de forma que puedan disfrutar de sus derechos laborales y de la seguridad social.

Como una de las acciones estratégicas para cumplir nuestra misión realizaremos el Segundo Foro Laboral Afrocolombiano, cuyos objetivos específicos son los siguientes:

- Definir estrategias de planeación y organización para el fortalecimiento del CLAF.
- Analizar la situación actual del trabajo de la población afrocolombiana.
- Conocer la oferta institucional del Gobierno Nacional para la población Afrodescendiente.
- Entender los instrumentos para la incidencia y la gestión local.

Este evento se realizará en:

Lugar:   Hotel Suite Jones Estelar Bogotá
            Calle 61 N° 5-39 - Bogotá          

Días:    21 de Febrero de 2014 a partir de las 6:00pm
22 de Febrero de 2014  de 8:00 a 4:30

Para garantizar la participación se requiere inscripción previa, a través de los Correos:  consejolaboralafrocolombiano@gmail.com,  aglatorre12@hotmail.com.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Héctor Sánchez, el campesino que denunció a Rubiales

Héctor Sánchez, el campesino que denunció a Rubiales

Desde ayer, ha sido tratado como delincuente debido a una orden de captura expedida por la Fiscal 239, quien lo acusa a él y a otros dirigentes sociales y sindicales de Puerto Gaitán, de delitos de terrorismo, daños en bien ajeno, obstrucción de vías y otros tantos.

Mauricio Rodríguez Amaya


 

Héctor Sánchez es un campesino de 54 años, vive en una casa levantada por él mismo, con tablas y recortes de obra en el barrio Nueva Esperanza, Vereda Rubiales, Municipio de Puerto Gaitán, departamento del Meta. Es un maestro de obra que se ha hecho a fuerza de querer; es un hombre sencillo, conversador, camellador y líder natural; es el vicepresidente de la Junta de Acción Comunal de la Vereda Rubiales, y miembro afiliado a la Unión Sindical Obrera.

Héctor es un hombre especial, temeroso de su vida y la de su familia, pero valiente para enfrentar sin más armas que sus palabras y su convicción sobre la justicia a la Empresa Multinacional Pacific Rubiales, que opera los campos petroleros Quifa, Rubiales y otros en el Municipio de Puerto Gaitán. Héctor es sindicalista y ha participado en actividades sindicales, busca a los trabajadores y les habla de sus derechos, conversa con los jefes y les pide respeto para su compañeros, lo quieren las bases aunque a veces prefieren no saludarlo para evitarse problemas; Héctor es líder comunal y ha denunciado a Pacific Rubiales por daños ambientales en las Veredas de operación directa, ha interpuesto acciones legales frente al ANLA para que se investiguen las contaminaciones ambientales ilegales que produce esta multinacional, cuyas acciones contaminan las aguas de consumo humano, secan morichales, acaban las especies vivas y como si fuera poco mantienen las casas cubiertas de polvo y barro, por el transporte permanente de autos de carga de combustible, maquinaria y personal. Va a las jornadas de “socialización” para recordarle a los delegados de la multinacional Pacific Rubiales, que de lo que han prometido en más de dos años no han cumplido ni la más mínima parte, que la gente sigue esperando la plata para los proyectos productivos, la pavimentación de la vía, el centro de salud y la recuperación ambiental de las zonas dañadas.


A esto dedica su tiempo Héctor Sánchez, a trabajar para su familia y a denunciar a la empresa petrolera más poderosa en el país; obviamente, esta actitud le ha ocasionado amenazas verbales y escritas, persecuciones de personal no identificado en la zona, hostigamientos y montajes judiciales. Dentro de esos montajes, la Fiscal 239 Especializada de Bogotá, decidió solicitar su captura, por una lista interminable de delitos. Su captura se dio mientras trabajaba en la construcción del acueducto de su vereda. Las amenazas de las que ha sido víctima Héctor, sumado este proceso judicial infame, han hecho que solicite Medidas Cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entidad que en este caso, le ha exigido al Estado colombiano especial protección para Héctor.

La Unidad Nacional de Protección no ha tomado ninguna medida seria para proteger su vida, pero por el Contrario la Fiscalía ordena su captura por considerarlo un delincuente. El mayor beneficiado de esta captura es sin duda la Multinacional Petrolera Pacific Rubiales, quien de esta forma resuelve sus contradicciones con un campesino que ha decidido enfrentar con su dignidad las perversiones de una multinacional cuyo espíritu económico está matando con el alma de los llanos orientales en Colombia.
Hoy exigimos la libertad inmediata de Héctor Sánchez, de Dilio Naranjo y de Campo Elías Ortiz, quienes fueron capturados ayer por orden de una fiscal interesada en defender  los intereses de una Multinacional que no conoce otro interés que el de las cuentas bancarias de sus propietarios.


sábado, 2 de noviembre de 2013

Quién es el Alirio Urube Muñoz

Quien es Alirio Uribe Muñoz?

Por: Héctor Arenas
image

Alirio Uribe Muñoz, se crió en las laderas populares  de los cerros orientales, estudió en el Colegio Jorge Eliecer Gaitán, fue representante estudiantil, ayudó a organizar  barrios populares,  y estudió derecho por una necesidad invencible de aportar justicia en una nación que ha clamado por ella durante siglos.

Su primer trabajo, cuando ingresó al Colectivo de Abogados en 1990, consistió en bregar porque la Constitución de 1991 reconociera soberanía a la nación, derechos a los humildes y a los trabajadores, y mecanismos efectivos para hacerlos valer. Después, en el mismo Colectivo, consagró su vida a la defensa de los derechos humanos de los sectores sociales más estigmatizados y perseguidos; organizaciones indígenas y campesinas, sindicatos, integrantes de partidos de  oposición, organizaciones de maestros, maestras y estudiantes, presos políticos, organizaciones femeninas, de desplazados y de derechos humanos, millares de víctimas de las amenazas y los atentados, han encontrado en su  espíritu respetuoso y su solidaridad vibrante la  escucha y el apoyo para enfrentar la impunidad y las amenazas que  se arrojan a quien se atreve a expresar la verdad y denunciar los atropellos.
image

En una nación en la que la justicia ha sido  represada por medio de la fuerza y el engaño, Alirio Uribe Muñoz, ha librado y acompañado, con la coraza única de su ética y su valor,  batallas titánicas que han conducido a fallos históricos, nacionales e internacionales, que han horadado el férreo telón de impunidad con el que los victimarios han pretendido preservar el poder alcanzado con las acciones  que tantos estragos  han causado en nuestro tejido social y en nuestra  fe en un porvenir digno.

En un mundo y un país carcomido por la corrupción y la mentira permanente, la fe en un porvenir diferente depende  las vidas que han demostrado con los hechos, durante largo tiempo, su integridad ética, su valor para enfrentar el aparato de poder putrefacto, su cuidado ejemplar del hogar,  y su amor para perseverar en la tarea conjunta de  construir una vida colectiva digna en una tierra curada de tanto daño como el que se le ha infringido por la ceguera que persigue el lucro sin reparar en los  medios que utiliza.
Infórmate: https://www.facebook.com/alirio.uribe.1?fref=ts
Twitter: @aliriouribemuoz

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Discurso de José Mujica ante la ONU


Soy del SUR, vengo del SUR. Esquina del Atlántico y el Plata. Mi país es una penillanura suave, templada y pecuaria. Su historia es de puertos, cueros, tasajo, lanas y carne. Tuvo décadas púrpuras de lanzas y caballos hasta que por fin, al arrancar el siglo 20 se puso a ser vanguardia en lo social, en el Estado y la enseñanza. Diría: la social democracia se inventó en el Uruguay. Por casi 50 años el Mundo nos vio como una Suiza, en realidad fuimos hijuelos bastardos del Imperio Británico, y cuando éste sucumbió “vivimos” las mieles amargas de términos de intercambio funestos y quedamos estancados añorando el pasado. Pasamos 50 años recordando Maracaná casi sin crecer. Hoy hemos resurgido en este Mundo Globalizado, aprendiendo de nuestro dolor. Mi historia personal: la de un muchacho que como otros quiso cambiar su época y su Mundo tras el sueño de una sociedad libertaria y sin clases. Mis errores: son hijos de mi tiempo, los asumo pero hay veces que me grito: “Quién tuviera la fuerza de cuando abrevábamos tanta Utopía!!!!
Sin embargo, no miro hacia atrás porque el hoy real nació en las cenizas fértiles del ayer. Por el contrario, no vivo para cobrar cuentas o reverberar recuerdos, me angustia el porvenir que no veré y por el que me comprometo. Es posible un Mundo con una humanidad mejor, pero tal vez hoy la primera tarea sea salvar la vida.
Pero soy del SUR y vengo del SUR a esta asamblea. Cargo con los millones de compatriotas pobres en las ciudades, páramos, selvas, pampas y socavones de la América Latina, patria común que está haciéndose cargo con las culturas originarias aplastadas, con los restos del colonialismo en Malvinas, con los bloqueos inútiles y tristes a Cuba, con la vigilancia electrónica hija de las desconfianzas que nos envenenan, a países como Brasil. Cargo con una gigantesca deuda social, con la necesidad de defender la Amazonia, los mares, nuestros grandes ríos. Cargo con el deber de luchar por Patria para todos y para que Colombia pueda encontrar la paz, y cargo con el deber de luchar por tolerancia para quienes son distintos y con el deber de respetar y nunca intervenir contra la voluntad de las partes.
El combate a la economía sucia, al narcotráfico, a la estafa y el fraude, a la corrupción, plagas contemporáneas prohijadas por el antivalor, ese que sostiene que somos más felices si nos enriquecemos como sea.
Hemos sacrificado los viejos dioses inmateriales, y ocupamos el templo con el Dios Mercado. Él nos organiza la economía, la Política, los hábitos, la vida y hasta nos financia en cuotas y tarjetas, la apariencia de felicidad. Parecería que hemos nacido sólo para consumir y consumir y cuando no podemos cargamos con la frustración, la pobreza y la autoexclusión. Lo cierto hoy, que para gastar y enterrar detritos, la llamada huella de carbono por la ciencia, dice que si la humanidad total aspira a vivir como un norteamericano medio, serían necesarios tres Planetas. Es decir: nuestra civilización montó un desafío mentiroso y así como vamos, no es posible para Todos colmar este “sentido de la vida” que en los hechos masifica como cultura nuestra época dirigida por la acumulación y el Mercado. Prometemos una vida de derroche y despilfarro, que constituye una cuenta regresiva contra la naturaleza, y contra la humanidad como futuro. Civilización contra la sencillez, contra la sobriedad, contra todos los ciclos naturales, pero lo peor, civilización contra la libertad que supone Tiempo para vivir las relaciones humanas, amor, amistad, aventura, solidaridad, familia. Civilización contra el tiempo libre que no paga y puede gozar escudriñando la naturaleza. Arrasamos las selvas verdaderas, e implantamos selvas anónimas de cemento. Enfrentamos al sedentarismo con caminadores, al insomnio con pastillas, a la soledad con electrónica…. ¿Es que somos felices alejados de lo eterno humano? Aturdidos, huimos de nuestra Biología que defiende la vida por la vida misma como causa superior y la suplantamos por el consumismo funcional a la acumulación. La política, eterna madre del acontecer humano, quedó engrillada a la economía y al Mercado.
De salto en salto la política no puede más que perpetuarse y como tal delegó el poder y se entretiene aturdida luchando por el Gobierno. Desbocada marcha la Historieta Humana comprando y vendiendo todo e innovando para poder negociar de algún modo lo innegociable. Hay marketing para los cementerios y el servicio fúnebre, para las maternidades, para padres, madres, abuelos y tíos, pasando por las secretarias, los autos y las vacaciones. Todo, todo es negocio. Todavía, las campañas de marketing caen deliberadamente sobre los niños y su sicología para influir sobre los mayores y tener un territorio asegurado hacia el futuro. Sobran pruebas de estas tecnologías abominables que inducen a veces a frustraciones.
El hombrecito de nuestro tiempo deambula entre financieras y el tedio rutinario de las oficinas atemperadas con aire acondicionado. Siempre sueña con las vacaciones y la libertad. Siempre sueña con concluir las cuentas, hasta que un día, el corazón se para y adiós…
Habrá otro soldado cubriendo las fauces del Mercado asegurando la acumulación. Es que la crisis es la impotencia de la política incapaz de entender que la humanidad no se escapa ni se escapará del Sentimiento de Nación, porque casi está en nuestro Código, pero hoy es tiempo de batallar para preparar un Mundo sin fronteras.
La economía globalizada no tiene otra conducción que el interés privado de muy pocos y cada Estado Nacional mira su estabilidad continuista y hoy, la gran tarea para nuestros pueblos es el Todo. Como si esto fuera poco, el Capitalismo Productivo está preso en la caja de los bancos y estos, son la cúspide del Poder Mundial.
Más claro: el Mundo requiere a gritos reglas globales que respeten los logros de las Ciencias que abunda pero no gobierna para el bien.
Se precisa hoy definir las horas de trabajo, la posible convergencia de las monedas, cómo se financia la lucha global por agua y contra la desertificación, cómo y qué se recicla y cómo se presiona contra el calentamiento del Mundo. Cuáles &on los límites a cada quehacer etc. etc. Sería imperioso lograr grandes consensos para desatar solidaridad hacia los más oprimidos, castigar impositivamente el despilfarro y la especulación. Movilizar las grandes economías no para crear descartables sino bienes útiles sin frivolidades ni obsolescencias calculadas, para ayudar al Mundo Pobre. Bienes útiles contra la Pobreza Mundial. Mucho más redituable que hacer guerras es volcar un Neokeinesianismo útil de escala planetaria para abolir las vergüenzas más flagrantes del Mundo.
Nuestro Mundo precisa menos organismos mundiales de toda laya, que organizan Foros y Conferencias que sólo sirven a las cadenas hoteleras y a las compañías aéreas y que en el mejor de los casos nadie recoge ni obra por sus decisiones. Si, necesitamos mascar mucho lo viejo y eterno y convocar desde y con la política al Mundo de la Ciencia que se empeña por la humanidad y no por hacerse ricos.
Con ellos crear acuerdos para el Mundo entero. Ni los Estados Nacionales Grandes, ni las trasnacionales y menos el Sistema Financiero, deberían gobernar el Mundo Humano. Sí, la Alta Política entrelazada con la sabiduría científica. Esa Ciencia que no apetece el lucro, sino el porvenir. La inteligencia y no el interés al Timón de la Nave.
Cosas de este estilo no parecen imprescindibles, pero requerirían que lo determinante fuera la vida y no la acumulación. No somos tan ilusos, estas cosas no pasarán, ni otras parecidas. Nos quedan por delante muchos sacrificios inútiles. Hoy el Mundo es incapaz de crear regulación planetaria a la globalización y ello por el debilitamiento de la Alta Política (la que se ocupa de Todo).
Por un tiempo asistiremos al refugio de Acuerdos más o menos regionales con un mentiroso Libre Comercio pero que construirán parapetos proteccionistas. A su vez crecerán ramas industriales y de servicios dedicadas a salvar el Medio Ambiente. Así, nos consolaremos. Continuará impertérrita la acumulación para regodeo del Sistema Financiero. Continuarán las guerras y por tanto los fanatismos, hasta que la naturaleza haga inviable esta civilización. Tal vez nuestra visión es demasiado cruda y vemos al hombre como una criatura única, capaz de ir contra su propia especie.
Vuelvo a repetir, la crisis ecológica del Planeta es consecuencia del triunfo avasallante de la ambición humana, también lo es su derrota, por impotencia política de encuadrarse en otra época que sin conciencia hemos construido.
Lo cierto es que la población se cuadriplicó y el PIS creció por lo menos veinte veces en el último siglo. Desde 1990, el comercio mundial creció un 12 % anual, duplicándose cada 6 años. Podríamos seguir anotando datos de la globalización pero concluyamos: entramos en otra época aceleradamente, pero con políticos, atavíos culturales, partidos y jóvenes todos viejos, ante la pavorosa acumulación de cambios. No podemos manejar la globalización porque nuestro pensamiento no es global, no sabemos si es por una Iimitante cultural o lIegCimos a límites biológicos. Nuestra época es portentosamente revolucionaria, como no conoció otra la humanidad, pero sin conducción consciente o simplemente instintiva. Menos aún con conducción Política Organizada porque sin siquiera hemos tenido filosofía precursora de importancia. La codicia que tanto empujó al progreso material, técnico y científico, paradojalmente nos precipita a un abismo brumoso. Una época sin historia y nos quedamos sin ojos ni inteligencia colectiva para seguir colonizando y perpetuar transformándonos. Parece que las cosas toman autonomía y someten a los hombres. Por un lado u otro, sobran atisbos para vislumbrar el rumbo pero es imposible colectivizar grandes decisiones por El Todo. La codicia individual triunfa sobre la codicia superior de la especie. Aclaremos: qué es el Todo para nosotros? La vida global del Sistema Tierra incluyendo la vida humana con todos los equilibrios frágiles que hacen posible perpetuarnos.
Por otro lado Las Repúblicas nacidas para afirmar que los hombres somos iguales, que nadie es más que nadie, que sus gobiernos deberían representar el bien común, la justicia y la equidad. Muchas veces se deforman y caen en el olvido de la gente corriente. No fueron, Las Repúblicas, construidas para vegetar encima de la Grey, sino por el contrario son parte funcional de la misma y se deben por lo tanto a las mayorías.
Por reminiscencias feudales o por clasismo dominador o por la cultura consumista, las Repúblicas en sus direcciones adoptan un diario vivir “espléndido” y excluyente en los hechos del pueblo común que vive y sueña y que debería ser objeto central a servir. Los Gobiernos deberían ser como los comunes republicanos de sus pueblos.
Solemos cultivar arcaísmos feudales, cortesanismos consentidos, diferenciaciones jerárquicas, que sacaban lo mejor de Las Repúblicas. El juego de estos y otros factores nos retienen en la prehistoria, y hoy, es imposible renunciar a la guerra cuando la política fracasa. Así estrangula la economía y derrochamos recursos. Cada minuto se gastan dos millones de dólares de presupuestos militares en el Mundo, la investigación médica en el planeta apenas cubre una quinta parte de la investigación y desarrollo militar. Este proceso asegura el odio y los fanatismos, fuentes de nuevas guerras y esto también gasta fortunas.
Es fácil autocriticarnos nacionalmente y es inocente plantear, ahorrar de esos presupuestos como otras cosas requiere acuerdos y prevenciones mundiales y políticas planetarias de paz o garantías imposibles hoy. Allí habría enormes recursos a recortar, pero…. la humanidad a qué manos iría? Las instituciones mundiales de hoy en particular vegetan a la sombra de las disidencias de las grandes naciones, y como éstas quieren para sí retener poder, bloquean en los hechos a la ONU, la desarraigan de la democracia planetaria y le cercenan a la historia el germen de un acuerdo mundial para la paz. Difícil inventar una Fuerza peor que el nacionalismo chovinista de las grandes potencias. La Fuerza que es liberadora para los débiles se tornó opresora en los brazos de los fuertes. En los dos últimos siglos abundan los ejemplos.
La ONU languidece y se burocratiza por falta de poder y de autonomía, de reconocimiento sobre todo de democracia hacia el Mundo débil que es la mayoría. A título de ejemplo, los uruguayos participamos con 13 a 15 % de nuestras FFAA en las misiones de Paz. Llevamos años y años, siempre estamos en los lugares que nos asignan, sin embargo donde se decide y reparten los recursos no existimos ni para servir el café. En lo más profundo de nuestro corazón existe un anhelo de ayudar a que el hombre salga de la prehistoria y archive la guerra como recurso cuando la política fracasa, conocemos en nuestras soledades lo que es la guerra.
Sin embargo estos sueños implican luchar por una agenda de acuerdos mundiales que empiecen a gobernar nuestra historia, y superar las amenazas a la vida. La especie debería tener un gobierno para la humanidad que supere el individualismo y bregue por recrear cabezas políticas que acudan a la ciencia y no sólo a los intereses inmediatos. Esto no es fácil ni rápido en el caso de ser posible.
Paralelamente, entender que los indigentes del mundo lo son de la humanidad y ésta debe promoverlos para que se desarrollen por sí mismos. Los recursos necesarios existen en el depredador despilfarro de nuestra civilización. Pero… hace casi 20 años discutimos la humilde Tasa Tobin y esto ilumina nuestras impotencias.
Sin embargo, con talento y trabajo colectivo el hombre puede hacer verdear a los desiertos, llevar la agricultura al mar, desarrollar nuestra agricultura con agua salada, etc, etc.
Es posible arrancar la indigencia del mundo y marchar a la estabilidad, es posible que el futuro lleve la vida a la galaxia y el hombre, animal conquistador, continúe con su inclinación antropológica, pero…. Necesitará gobernarse como especie o sucumbirá.